Traemos hoy una entrevista a Mery Domínguez, autora de «26 cuerpos, 26 mensajes emocionales«.
Un libro de no ficción donde Mery analiza 26 casos que ha tratado en sus sesiones con pacientes afectados de dolencias físicas cuyo origen estaba en la emocionalidad.
Siéntate, que vienen curvas.
Antes de nada, ¿quién es Mery Domínguez?
Soy fisioterapeuta emocional, osteópata y psicoterapeuta integrativa. Pero, sobre todo, soy una mujer que durante años sintió que algo no encajaba entre lo que trataba físicamente y lo que los cuerpos de mis pacientes me susurraban sin palabras.
Así nació mi despertar: descubrir que el cuerpo no solo duele, también recuerda. Hoy acompaño a personas a encontrar el origen emocional de sus síntomas para que dejen de luchar contra su cuerpo… y empiecen a escucharlo.
Entrando en materia, ¿cómo recomendarías tu libro a un potencial lector?
Le diría: “Este libro no es para leer con la cabeza, sino con el cuerpo”.
26 cuerpos, 26 mensajes emocionales es una invitación a mirar tus dolores desde otro lugar.
Cada historia es un espejo donde quizá te reconozcas, y cada mensaje es un susurro que tu cuerpo lleva tiempo intentando decirte. Si sientes que has probado de todo y aún no entiendes por qué no mejoras, este libro puede abrirte una nueva puerta.
¿De dónde surgió la idea?
Surgió en consulta, después de años escuchando los mismos síntomas con diferentes nombres, pero con historias emocionales similares detrás. Me di cuenta de que el cuerpo tiene un lenguaje que pocas veces nos enseñan a comprender.
Y sentí la necesidad urgente de ponerle palabras a lo que el cuerpo expresa cuando las emociones no se dicen.
Si tuvieras que quedarte con una frase o párrafo del libro, ¿cuál sería?
“Cuando nos sobrecargamos física y emocionalmente, la vida nos obliga a parar. Sino sabemos soltar a tiempo, el cuerpo encuentra la manera de hacerlo por nosotros.”
Esa frase lo resume todo. Nuestro cuerpo es el archivo emocional de todo lo que vivimos. Y lo que no se atiende , al final aparece de una u otra forma.
¿Qué te gustaría que el lector experimente cuando lo esté leyendo?
Quiero que el lector se sienta acompañado, visto, comprendido. Que deje de pelearse con su cuerpo y empiece a dialogar con él.
Que no se sienta raro por sentir, ni culpable por haber callado tanto tiempo. Y, sobre todo, que se atreva a preguntarse:
¿Qué parte de mí necesita ser escuchada?
¿Has seguido algún método de organización para darle vida?
Sí. El libro esta basado en mi FisioEmo test, organicé el libro en 26 capítulos breves, cada uno centrado en un síntoma o una zona corporal.
Cada historia parte de un caso real, con un mensaje emocional asociado, y cierra con una reflexión. Es un libro que puedes leer de corrido o abrir por intuición, según lo que estés sintiendo en ese momento.
¿Cómo ha sido el proceso de autopublicación?
Un viaje de autoconfianza.
Quería conservar la autenticidad del mensaje sin filtros editoriales que pudieran suavizar el impacto emocional. Publicarlo con una editorial independiente me ha dado libertad, pero también me ha empujado a ser la responsable de cada detalle, desde el diseño hasta la estrategia de difusión.
Es mi carta emocional al mundo.
Cuéntanos, ¿tenes en mente algún proyecto más del que puedas hablarnos?
Sí, estoy trabajando en un nuevo libro dirigido a profesionales de la salud manual que sienten que sus manos ya no son suficientes.
Será una guía profunda sobre cómo integrar el enfoque emocional en sus tratamientos. También tengo en marcha la formación Experto en el Método FisioEmo®, para enseñar a otros terapeutas a acompañar desde el cuerpo… y
desde el alma.
Por últmo, ¿dónde te pueden encontrar?
Estoy en Instagram como @fisioemo, y @merydominguezp, en mi web www.fisioemo.es, y también en LinkedIn como Mery Domínguez.
Y, por supuesto, en mi consulta, donde sigo atendiendo a quienes sienten que su cuerpo tiene algo que decir.


